lunes, 3 de septiembre de 2007

¿Quo vadis, Navarra?

José Luis Uriz Iglesias, Portavoz en el Ayuntamiento de Villava y Miembro del Comité Regional PSN-PSOE (Deia, 14/08/2007)

Desde la distancia física y temporal en la que me encuentro a la hora de escribir este artículo, se pueden hacer con una mayor claridad los análisis del “culebrón” de verano desarrollado en Navarra los últimos tres meses. Digo análisis en plural porque lo ocurrido admite varias versiones, hipótesis, interrogantes, e incluso se puede ver desde diferentes ángulos: el político indudablemente, pero también el social e incluso el económico, y hacerlo con la razón o con las vísceras. Intentaré utilizar sólo la primera, aunque en estos días me he visto arrastrar en no pocas ocasiones por las segundas.

¿Qué ha ocurrido para que si el PSN iba en la dirección marcada por José Luís Rodríguez Zapatero, en su intento de destensar las relaciones centro-periferia en nuestro país, se haya cambiado a última hora? Porque indudablemente el gobierno tripartito PSN-Na Bai-IU que estábamos construyendo, era la siguiente fase de un proyecto de largo alcance iniciado en Cataluña y continuado en Galicia y Baleares. Un proyecto que puede y debe culminarse en Euskadi, en la línea defendida por Odón Elorza de que el PSE sea la alternativa de gobierno al PNV, junto con el resto de las izquierdas, EB y Aralar, y ojala algún día Batasuna.

Significaba también una revitalización de la izquierda estatal, que lo visualizaba e interpretaba como el triunfo de las tesis más progresistas, en esa batalla ideológica que constantemente la sacuden. Parecía que Zapatero nos lideraba y que el tripartito en Navarra nos iba a consolidar.

Pero de repente se produce un giro impensable, impredecible y nos encontramos solos con la bandera en medio de la batalla; y sin líder. ¿Cuál ha sido la razón para ese abandono? ¿Sólo motivos electorales y el miedo a un periodo de presión insostenible del PP a costa de Navarra, o algo más profundo? ¿Tienen algo que ver los comentarios de Sanz, ya olvidados, sobre la supuesta oposición del Rey al tripartito navarro? ¿Los poderosos poderes fácticos, que a veces olvidamos pero que siguen existiendo, han tenido que ver con el abandono de nuestro líder? Difíciles preguntas, con complejas respuestas. Pero por encima de ellas surge otra más necesaria de contestar. Como explicaba Lénin: ¿Qué hacer? ¿Qué hacer a corto y a largo, táctica y estratégicamente? No sólo las izquierdas de Navarra, que estamos ahora lamiéndonos las heridas, también las del resto del estado que deben trabajar intelectualmente para contestar esta pregunta.

Si ha sido una decisión puramente táctica sin cambios importantes en la estrategia, discreparé de ella pero la acataré continuando mi apoyo a Zapatero. Pero si contiene elementos de cambio estratégico en la línea proyectada por él, habrá que trabajar para continuar ese trabajo con otros compañeros y compañeras. Las ideas están por encima de las personas, y de los líderes, y si estos nos abandonan, pues habrá que seguir solos. Existen varios colectivos en la izquierda, especialmente en el seno del PSOE, que tienen permanentemente abierto el debate sobre el qué hacer, y desde ellos se puede construir su futuro. Sin prisas pero sin pausas. Quizás dejando un pequeño paréntesis para que el PP no gane las próximas elecciones.

Pero no quiero olvidar la pregunta del título de este artículo, que me ha servido de excusa para una reflexión más profunda. La izquierda de Navarra ha quedado muy “tocada” después del despropósito que hemos vivido, especialmente los militantes del PSN, pero una vez curadas las heridas, recompuestas nuestras fuerzas, y enterrados nuestros muertos, hay que mirar hacia delante. Necesitamos aportar soluciones internas pero sin olvidar al exterior, a la sociedad a la que hemos fallado. Lo digo en plural porque todos hemos tenido algo de responsabilidad. Es imprescindible que nadie abandone la nave, que un nuevo congreso nos dote de una dirección que pueda recuperar la confianza perdida. Tenemos compañeros y compañeras, jóvenes y menos jóvenes, que pueden hacerlo. Hay que abrir un debate serio sobre qué papel debemos cumplir en el futuro para ser nuevamente la alternativa de gobierno. Debatirlo dentro del PSN, y lo que es más importante si no queremos que vuelva a ocurrir, dentro del PSOE. Necesitamos para ello argumentos sólidos, y personas que los defiendan con contundencia.

Pero para ello debemos situarnos a la cabeza de la oposición a UPN-PP, sin complejos a pesar de ser los responsables del desaguisado, no excluyendo la posibilidad de una moción de censura después de las elecciones generales, para lo que es imprescindible recuperar la confianza de nuestros socios. Sin temor a unas nuevas elecciones que tendrían dos elementos positivos, nos permitirían pagar la factura pendiente con la sociedad con más de tres años por delante para recuperarnos, y podríamos contar con un nuevo grupo parlamentario, que aunque menor, podría ejercer una oposición más creíble.

Todo eso tenemos por delante. Alguien que no recuerdo su nombre decía: “lo importante no es caer sino saberse levantar”. Hemos caído, ha sido una caída muy fuerte, pero yo al menos ya me he levantado, y pienso seguir caminando y luchando a pesar de los insultos y las amenazas, de quienes por falta de argumentos recurren a esas tretas.

Juntos podemos, y estoy convencido de que lo volveremos a intentar…hasta conseguirlo.